Corpus 2026: Eucaristía de vuelta a Los Terceros
El jueves 4 de junio de 2026 amanecía en Sevilla un día completamente despejado y con unas temperaturas agradables, mucho más suaves que las de días previos, era Corpus Christi y desde muy temprano el centro de la ciudad vivía una de sus jornadas grandes.
Ya el día anterior tuvimos el placer de comprobar este ambiente tan especial, con el tradicional concierto de la víspera del Corpus. Con las primeras luces del día el Señor de la Sagrada Cena fue trasladado al Palacio Arzobispal, donde cada año preside un altar para el discurrir de la procesión del Corpus, y dicha procesión ya se encontraba en la calle cuando el centro volvía a poblarse de músicos cigarreros.
La calle Mateos Gago era el punto de encuentro y el escenario de multitud de fotos especiales. La giralda como escenario y muchos compañeros emocionados al ser su última actuación en la banda. Este año, como anécdota, aparte de las innumerables fotos que se realizan a título personal, nos avisamos unos a otros para hacer una gran fotografía con todos los músicos cigarreros a los pies de la Giralda.

Pasadas las 12:30 horas, nos encaminamos hacia el Palacio Arzobispal una vez que entró en la Catedral la Custodia. Los voluntarios y Regimiento Soria fueron las obras de ordinario que sonaron para llegar hasta el Señor de la Sagrada Cena.
Una vez sonó el martillo, las órdenes del capataz Alfonso Morillo hacían que comenzara el retorno a Los Terceros. Un retorno que, lejos de las presiones y las prisas propias de la Semana Santa actual, dejó clara su impronta en la primera revirá… Sonó la Marcha Real con el Cantemos al Amor de los Amores y la marcha Eucaristía, y el paso del Señor aguantó perfectamente hasta el final de esta última, arrancando los aplausos del público que se agolpaba en el corazón de Sevilla.
Justo antes de la estrechez de Placentines, el colofón musical a este punto del recorrido… ¡Victoria! para el Señor de la Sagrada Cena.
La calle Francos fue testigo de momentos siempre especiales al paso del Señor, que discurría por preciosos altares y balcones engalanados para Jesús Sacramentado. En estas estrecheces se pudieron escuchar La otra mejilla, Oración de Gloria, Dios Padre, Dios del Amor o Ante Anás… El Hijo de Dios, entre otras composiciones. Pero también tuvo lugar un momento muy emotivo en la delantera del paso, y es que se dio una levantá por nuestra antigua compañera Mari Rodríguez, hermana de La Cena que ha pasado unos días complicados y a la que deseamos lo mejor desde estas líneas.
Ya en la Cuesta del Rosario la cofradía aceleraba un poco el ritmo a medida que el calor comenzaba a apretar dejando las clásicas estampas de días de Corpus. Pero aún así quedaban algunos momentos por disfrutar, como la doble revirá de Odreros y Boteros, donde sonaron Sanctae Crucis, Gath Shemânîm y Ave María.
Otra clásica revirá de este día es la que lleva al Señor de Doña María Coronel a Gerona, donde se pudieron escuchar dos marchas de corte popular… Y en la otra orilla… y Soberano. Así como la «revirá del Rinconcillo», donde sonaron Más cerca, oh Dios, de ti y Yo soy la luz del mundo. Sin duda grandes momentos con música de reciente incorporación al repertorio.
Sin más, llegamos a la hora de no guardarse nada. Ese momento donde los recuerdos de toda una temporada que comenzó en agosto se amontonan… La entrada del Señor en el Corpus. Agnus Dei precedía al innegociable Cantemos al Amor de los Amores, en un derroche de amor no solo por parte de los músicos sino de la cuadrilla que nos regaló este retorno para el recuerdo.
La temporada cigarrera llegaba a su fin con la satisfacción de los deberes bien hechos, de haber podido recoger el fruto de tanto trabajo, y con la promesa de volver a vernos en ese mismo sitio, un nuevo Domingo de Ramos…