Un repaso musical por la temporada en la víspera del Corpus 2026
Como viene siendo tradicional, la víspera del Corpus 2026 se vivió en la Iglesia de Los Terceros con los nervios y la ilusión de quienes viven esta festividad de una manera especial. El miércoles 3 de junio daba un respiro al intenso calor que vivimos en días anteriores, y a las 21:30 horas la Banda de Las Cigarreras ofrecería su último concierto de la temporada a los pies del Señor de la Sagrada Cena.
Nuestro director musical, Mario Rescalvo, daba la entrada para que sonase la marcha ordinaria Los voluntarios, en una declaración de intenciones de lo que sería este concierto. Y es que para esta última actuación la banda mostraría todas las novedades musicales que ha ido trabajando durante la temporada que estaba a punto de finalizar.
Tras esta adaptación ordinaria estrenada el pasado otoño en el repertorio cigarrero, llegaba el turno de sones que nos evocaban a La Trinidad. Y es que sonarían Anima Christi, Dios, Padre, Dios del Amor y Más cerca, oh Dios de ti. Tres composiciones que la banda ha incorporado en este año como parte del proyecto que La Trinidad está aplicando al estilo del Sagrado Decreto.
Y tras estos sones que tan bien encajan en el ambiente eucarístico, llegó el momento de recordar los dos estrenos de la temporada… La otra mejilla, de Francis González Ríos, y Yo soy la luz del mundo, de Manuel Alejandro González Cruz, recibiendo ambas unas sonoras ovaciones por el público que abarrotaba la iglesia.
Es justo agradecer en estas líneas el trabajo de Daniel García Preciados, quien un año más ha colaborado con la que es su Banda de Las Cigarreras en la grabación y la edición de este concierto, unos vídeos que nos acompañarán durante el periodo estival en nuestro canal de YouTube.
Y como no podía ser de otro modo, el colofón final. Tras unas emotivas palabras del querido Álvaro Enríquez, quien se despedía de su cargo de Hermano Mayor, sonó la ya conocida como «entrada de La Cena», que no es otra que la transición entre las composiciones Agnus Dei, Marcha Real y Cantemos al Amor de los Amores.
Siempre es un placer volver a Los Terceros, la casa del Señor de la Sagrada Cena y de todos los cigarreros de corazón, pero volver cada víspera del Corpus es aún más especial si cabe, sabiendo que lo mejor, está por llegar en tan solo unas horas…