Un año más tras el Señor de la Salud
De igual modo que florecen los naranjos y han aparecido las primeras flores de azahar, llegó el 14 de marzo de 2026, día elegido para la procesión del Señor de la Salud de la Parroquia del Divino Salvador.
Como viene sucediendo desde hace ya varios años, la tercera semana de cuaresma subimos a la barriada de Nueva Sevilla, en Castilleja de la Cuesta para acompañar en su salida procesional a esta parroquia, a la que después de todo este tiempo nos une más que una relación profesional.
Se han creado lazos de amistad y para la Banda de Las Cigarreras representa una alegría inmensa poder hacer sonar nuestros instrumentos en esta localidad sevillana, a la que cada año, además de sus propios vecinos, se suma más público y familiares, que acuden a disfrutar de una hermosa tarde cofrade, en las vísperas de lo que todos deseamos se cumpla en apenas unos días, nuestra Semana Grande.
Por ello, a pesar de que el frío viento quiso hacer acto de presencia, la jornada seguía adelante sin ningún tipo de problema ni incidencia. Los instrumentos se afinaban, y poco a poco nos íbamos encontrando a los compañeros en torno al lugar donde se había fijado la cita.
Se acercó la hora de salida, las filas comenzaron a formarse junto a la puerta de la Parroquia del Divino Salvador, y en cuanto el Señor asomó bajo el dintel, interpretamos el Himno de Andalucía y además la Marcha real, con la que el paso llegó hasta la verja y arrió antes de sobrepasar la cancela.
Son momentos en los que los encargados de priostía terminan de colocar algunos elementos que dificultan la salida, por lo que aún no estaban sobre el Señor. Para hacer más amenos esos minutos, interpretamos algunas marchas de corte clásico, como por ejemplo Cristo del Perdón, ¡Y Tú, Estrella! o Jesús ante Anás.



En el momento en que todo se ha restablecido y los costaleros llevaron el paso hasta el exterior de la cancela sonaron Madrugá Sevillana y La otra mejilla, marcha de reciente incorporación al repertorio y que hemos estrenado en esta temporada.
Como novedad en el recorrido que este año ha llevado a cabo la procesión del Señor de la Salud, destaca la visita al Convento de Santa María La Real. Para ello, la procesión salió del barrio cruzando la carretera que lleva hasta la localidad de Bormujos, y el paso de Cristo se presentó ante la Iglesia anexa al Monasterio.
Misericordia Isleña y Anima Christi, otra de las nuevas incorporaciones a la nómina de marchas de este año, sonaron hasta llegar a la iglesia. Sin duda, fue uno de los momentos más emocionantes de la noche, ya que las hermanas religiosas que allí se encontraban, rezaron al Señor a través de unos preciosos cantos.



De vuelta al barrio, interpretamos marchas como Oración de Gloria, Llora la Esperanza o Por Triana, Soberano, mientras recibíamos el reconocimiento del público que asistió aquella noche.
Más adelante, sonaron también Y fue azotado, Soberano y Agnus Dei, con las cuáles llegó el Señor a las inmediaciones de la Parroquia. Allí en el pasaje Miguel Martos Maña, comenzó el regreso del Señor de la Salud a su templo.
De este modo, mientras el paso se giraba para hacer el habitual saludo a la Virgen de la Esperanza, se pudo escuchar Más cerca, oh Dios, de ti, otro de los cantos litúrgicos que se han añadido a nuestro repertorio, seguido de Gath Shemânîn y, en esta ocasión, Yo soy la luz del mundo, nuestra nueva marcha compuesta por Manuel Alejandro González Cruz, que estrenamos el pasado 6 de marzo en la Iglesia de San Roque de Sevilla.
Una vez cesó el caluroso aplauso que recibimos en aquel bendito pasaje, para acompañar la entrada del Señor en su capilla, tocamos las marchas que suponían las últimas de la noche y que fueron, en este caso, ¡Victoria! y Amor de Madre, tras las que de nuevo el público premió con una sentida ovación al esfuerzo realizado por los costaleros.
La Marcha Real rubricó la genial maniobra que realizaron desde la priostía y los costaleros, con la que pusieron fin a una estupenda jornada en la que pudimos disfrutar del Señor de la Salud por las calles de su barrio.
Un año más tras el Señor de la Salud, cuya talla cumplirá su décimo aniversario el próximo año…
Fotografías: Salva López