XIII Concierto Manolo Pardo… In memoriam
Un año más por Cuaresma, en este 2026 la Banda de Las Cigarreras tiene el placer de anunciar los detalles del que será el XIII Concierto de música procesional «Manolo Pardo… In Memoriam».
Tal como ocurriera en los años anteriores, dejamos atrás el antiguo ciclo de conciertos para concentrar el homenaje en un único acto en la Cuaresma sevillana. Una cita ineludible en la víspera de nuestra Semana Santa, con la que honrar la memoria de aquel que, con su sapiencia, se convirtió en el primer maestro de la Banda de Las Cigarreras, inculcándonos todo cuanto él retuvo de su paso por la Banda de la Policía Armada: Nuestro querido Manolo Pardo.
En esta ocasión, el templo elegido será la Parroquia de San Roque, donde además formaremos parte de los actos del CXXV aniversario fundacional de la querida Hermandad de San Roque, el viernes 6 de marzo.

Como ya es tradicional en la Banda de Las Cigarreras, el repertorio de este concierto constará de marchas procesionales acordes a la idiosincrasia del lugar y de la Hermandad que nos acoge, así como un estreno musical, que será la marcha Yo soy la luz del mundo, de Manuel Alejandro González Cruz.
Además, durante este concierto se descubrirá el cartel Suena Cigarreras 2026, con la fotografía ganadora del X Concurso de fotografía cofrade que organiza la banda.
Un dato muy importante a tener en cuenta, es que la Parroquia de San Roque se desalojará tras la misa de 20 horas, con el fin de respetar la celebración de la eucaristía, abriéndose justo al comienzo del concierto.
Así pues, a las 21:15 horas, con la presentación de Juan Manuel Román, y bajo la batuta de nuestro director musical, Mario Rescalvo, el concierto constará del siguiente programa de marchas procesionales:

Como es habitual en los actos organizados por la Banda de Las Cigarreras, el concierto será emitido en directo por streaming a través de nuestro canal de YouTube.
Un poco de historia… ¿Quién es Manolo Pardo?

Natural de Zahinos (Badajoz), tiene su vinculación con la Banda de Las Cigarreras allá por el periodo comprendido entre 1979 y 1980, cuando en una de sus sesiones de “footing” por las inmediaciones del recinto de la feria, se acercó a un grupo de jóvenes, germen de lo que hoy conocemos como Las Cigarreras, los cuales intentaban tocar con más voluntad que conocimientos marchas de cornetas y tambores, y de forma desinteresada se ofrece a echarles una mano. Pronto cambiaría sus sesiones de “footing” por largas noches de ensayo junto a ellos, poniendo las primeras bases de donde se sustenta la música que hoy día conocemos como estilo de Las Cigarreras.
Bajo su tutela, la Banda dejó el estilo de la Guardia Civil y se centró definitivamente en las composiciones del llamado en Sevilla estilo de la Policía Armada, que no era otro que el creado por el genial músico linarense Alberto Escámez López, estilo que en su día importó la banda de la Policía Armada de Sevilla y del cual Manolo Pardo era un gran conocedor.
Cuando se produce este cambio se abre un debate sobre la conveniencia de mantener en las interpretaciones de las marchas los instrumentos adoptados para realizar los bajos, llegando al acuerdo de mantener las trompetas, lo que sería a la postre uno de los primeros sellos de identidad del estilo de la Banda de Las Cigarreras.
Bajo la directriz de Manolo Pardo, en un corto periodo de tiempo, la Banda comenzó a trabajar de oído todo el repertorio clásico de las bandas de cornetas. Una vez terminado dicho repertorio, Manolo Pardo se hace con una serie de partituras del archivo de la Banda de la Policía Armada, las cuales nunca habían sido interpretadas en Sevilla, llevándolos a estrenar marchas inéditas de los compositores clásicos del estilo. Sirva como ejemplo de este último comentario la composición de Zueco Ramos La Soledad de San Pablo, cuya primera interpretación conocida la realiza la Banda de Las Cigarreras.
El hecho de que la Banda comenzara a trabajar composiciones inéditas, unido a la falta de conocimientos musicales de sus componentes de entonces, hizo necesario la colaboración de músicos externos que aportaran su sapiencia como complemento a los recursos con los que contaba la Banda en esos momentos. En esta faceta habría que destacar a D. Bartolomé Gómez Meliá, quien colaboró puntualmente con la Banda y junto a Manolo Pardo alentaron a los componentes para que comenzaran a adquirir las primeras nociones de solfeo, para en un futuro no muy lejano poder hacerse cargo de la dirección musical de la misma.
Hasta su prematura muerte, acaecida el Domingo de Resurrección de 1991, estuvo muy vinculado a la Banda y siempre colaboró en los proyectos musicales de la misma. Así, generación tras generación, su nombre siempre ha estado presente en la vida de la Banda de Las Cigarreras, no solo por todo cuanto aportó como músico sino también como persona, siendo considerado su Maestro.
Desde la Banda de Las Cigarreras solo cabe agradecer a la querida Hermandad de San Roque su disposición en todo momento para la realización de este concierto. ¡Os esperamos a todos!