Tras una Cuaresma repleta de ensayos y actuaciones, llegaba un nuevo Viernes de Dolores con la inquietud que las Vísperas generan en Sevilla. El Santo Cristo de la Misión aguardaba un año más en Heliópolis. 

Aunque el día amaneció nublado, guardando esperanzas de que los pronósticos no se cumplieran, no fue hasta las horas del mediodía cuando la lluvia hizo acto de presencia en nuestra ciudad. Una lluvia que si bien no fue abundante, sí que era muy persistente, desluciendo la llegada de los nazarenos a la Iglesia del Claret.

Tras retrasar la salida procesional en una hora, y con partes meteorológicos que no daban seguridad a que esas lloviznas remitieran, la Hermandad de la Misión decidió no procesionar en este triste Viernes de Dolores. Unas jornada de vísperas absolutamente descompuesta, ya que tan solo la Hermandad de Bellavista logró completar su Estación de Penitencia. Un día menos para las Vísperas de 2019…

Fotografías: Rocío Ruz en ABC de Sevilla.