Y llegaron las tres de la tarde, y al ritmo que nuestra Banda Sagrada Columna y Azotes marcaba el paso de la cruz de guía, el Soberano Poder ante Caifás, unos veinte minutos después, se hacía presencia bajo el marco de su puerta a Sevilla.

Un izquierdo tras otro avanzaba con la Marcha Real hasta llegar a la plaza, donde el Amor de Madre le hacía iniciar los primeros pasos de su Estación de Penitencia. En tus manos Soberanas se acogía nuestra banda, hasta llegar al asilo de la avenida de Coria, donde la Madre de Dios ponía música y los sones de la Madrugá Sevillana emocionaban a los hermanos allí presentes.

Llegaba a la Capilla de la Estrella el Soberano Poder ante Caifás, con la marcha Nuestra Señora de Consolación y Lágrimas y por unos momentos se iba a Getsemaní, donde fue prendido, para convertirse en Soberano en Getsemaní , acompañado del Dulce Nombre de María.

Un momento especial siempre es al llegar a la Plaza de la Magdalena, cuando Sevilla descubre el andar de Triana, el andar de San Gonzalo, a los sones de Alegoría de la Fe. Y donde también hubo momento de oración, cuando frente al Santo Ángel se le dedicó la marcha En tu Buena Muerte a Mario, nuestro compañero de Sagrada Columna y Azotes que nos dejó hace unos meses. Al son de la levantá, el Soberano llegaba al cielo para abrazarlo.

Y entró en carrera oficial paseando por la Plaza de la Campana, con el izquierdo por delante, costero y sobre los pies. Un cielo para mi Virgen que iniciaba un año más de penitencia hacia la Santa Iglesia Catedral, donde a su salida ya lo estaríamos esperando para volver a casa, a su barrio.

El Soberano en Campana - Foto: Sergy García en Twitter
El Soberano en Campana – Foto: Sergy García en Twitter

Cordis Mariae y Jesús en su Prendimiento, un estreno y una de las obras más espectaculares del miércoles santo, para el Postigo, que alumbraba expectante a la llegada del primero de los pasos de la Hermandad.

Del Postigo al Baratillo, en el barrio del Arenal, donde Sevilla empieza a hacerse con Triana, Al Señor de la Sagrada Cena era la sinfonía, tras Reinas del Baratillo, para realizar uno de los saludos más bonitos a la Hermandad del Baratillo.

Melodías como Al Pie de tu Santa Cruz o Cristo del Amor seguían con el recorrido hasta un nuevo saludo, ya de vuelta, en la Estrella. De nuevo en Triana, para seguir siempre de frente hasta su casa, en el barrio León, donde pondría el broche de oro a una jornada tan llena de belleza por todos los sentidos.

La noche de San Gonzalo - Foto: Juan Manchón en Twitter
La noche de San Gonzalo – Foto: Juan Manchón en Twitter.

Con las luces apagadas y un lleno en su plaza, el Soberano daba la revirá más bonita del recorrido hasta despedirse de su barrio, de su gente, de Triana y de Sevilla. Cursaban las dos de la madrugada cuando la última levantá, dedicada a nuestra Banda de las Cigarreras, iniciaba el racheo de los costaleros hasta el templo de Dios.

Esa sensación de Soberano, de Triana, de Salud, de un andar único, diferente, primitivo, original, y el izquierdo de San Gonzalo, puntos de Fe que sin duda hace que nuestro rezo, musical, sea siempre Por Triana, Soberano.

Foto principal: Raúl Caro | Fotos: Alejandro Mármol