El sábado 6 de octubre de 2018, Las Cigarreras volvía a Doña Mencía por tercera vez en la historia de la banda, esta vez para acompañar por las calles de dicha localidad a Nuestro Padre Jesús Cautivo por la conmemoración del XXV aniversario de la hermandad.

A eso de las 19:15 horas, nuestra percusión arrancaba con el paso ordinario haciendo un pequeño pasacalles, donde se pudo escuchar en primer lugar Centuria Romana de Marchena, poco más adelante tocaríamos Nos vemos a las siete, finalizando este pasacalle en las puertas de la iglesia con la marcha ordinaria Ahí vienen los del perdón.

Una vez dentro y a los sones de Llora la Esperanza, este paso de misterio comenzó a andar hasta llegar a la puerta principal, donde saldría a una calle abarrotada de gente que se volcó con la salida extraordinaria de esta hermandad.

Pasadas las 19:30 salía la Agrupación musical Virgen de la Soledad de dicha localidad, tras ella un séquito de estandartes y ya por último el paso de misterio, mencionar que detrás del paso y justo delante de nuestra banda iban todos los banderines de las bandas y agrupaciones que han puesto sones a esta hermandad en estos 25 años.

Alegoría de la fé fue la primera marcha que se escuchó por las calles, tras ella, un clásico de nuestra banda como Amor de Madre y Noches de lunes Santo para acabar esa cuesta en la que finalizaba el primer tramo de esta procesión.

Seguimos con sones clásicos como Azotes, mientras que el paso encaraba calles muy estrechas y de difícil recorrido a ritmo de palillera o incluso en silencio. Mas adelante, se pudieron escuchar marchas como Padre ManuelPor Triana Soberano y seguidamente Y fue azotado.

Pasadas las 10 de la noche y en algo más del ecuador de nuestra actuación se escuchó La Carretería terminando la revirá camino a saludar a la Virgen de esta Hermandad y qué mejores sones que llegar con ¡Y Tú, Estrella! nombre de la imagen titular de esta hermandad que se postraba en un altar engalanado con flores y muchos detalles que hacían un rincón mágico en las calles de Doña Mencía, su hijo Jesús Cautivo hacía el saludo a su madre con la marcha Ave María.

Tras el saludo llegábamos a la plaza donde se encontraba el palquillo principal entrando con Pasión, Muerte y Resurrección siguiendo con Costalero del Soberano y abandonando la plaza se escucharía Ante Caifás… El hijo de Dios, nos despediríamos definitivamente y el paso reviraría con la marcha de nuestro director Pedro Manuel Pacheco En mis recuerdos…

Doce de la noche, calle en silencio y de fondo un timbal y una campana anunciando una de las marchas clásicas por excelencia. Se trataba de Réquiem.

Comenzábamos la parte final del recorrido y la banda interpretaría marchas que mas expectación crean a nuestros seguidores como fueron Lux Aeterna de Francisco Javier Torres Simón, Ante Anás… El Hijo de Dios y Silencio, Ante Herodes… El Hijo de Dios ambas de Cristóbal López Gándara. Tras una saeta, nuestra banda culminaría con la marcha Señor de Sevilla, por último la Agrupación Musical Virgen de la Soledad pondría los últimos sones a esta jornada, mientras el Cristo entraba acabando así esta procesión extraordinaria en Doña Mencía.

Agradecemos a todo el público que nos acompañó en esta procesión a la que pusimos nuestro granito de arena, esperando que tanto la hermandad como el público que allí se citó disfrutara también de nuestros sones.

Por último, para acabar y como anécdota de la noche, decir que a nuestros músicos después de algo mas de 5 horas de procesión, cuando llegaron se encontraron con una avería en uno de los autobuses que les trasladaba hacia Sevilla, permaneciendo un grupo de ellos hasta las 4 de la mañana esperando a otro bus que los llevara de vuelta a Sevilla. Con buen humor y comentando lo ocurrido nos consta que llegaron cerca de las 6 de la mañana a la capital Hispalense, justo cuando nuestra Virgen de la Victoria comenzaba su traslado hacia la Santa Iglesia Catedral, donde sería coronada días después…

Fotografías y vídeos: Juan Rodríguez