Al alba de la mañana del día 13 de Octubre de 2018, los primeros rayos del sol traspasaban las hermosas y góticas vidrieras de la Catedral buscando la cara de una princesa que sería coronada como una reina más en la ciudad de María…

La Banda de Las Cigarreras tuvo el orgullo de abrir el cortejo de la procesión triunfal de regreso de la Virgen de la Victoria, quien da nombre a esta bendita Banda desde hace ya cerca de 40 años.

Todo empezó alrededor de las 16:15 horas con un pasacalles desde la Plaza de San Francisco continuando por Hernando Colón hasta la Plaza de la Virgen de los Reyes, interpretando marchas como Ahí vienen los del Perdón, Centuria Romana de Marchena y finiquitando con Cigarreros por la Gracia de Dios en la Puerta de Palos de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla.

A las 16:30 horas nuestra querida Hermandad de Las Cigarreras puso su Cruz de Guía en la calle y la Banda que acompaña a su Cristo de la Columna y Azotes empezó a interpretar la marcha Virgen de la Victoria de Bienvenido Puelles, todo un clásico.

Seguidamente se interpretaría por primera vez la marcha Dulce Victoria de Francisco Javier Torres Simón, marcha que como bien indica su autor, refleja la coronación de una princesa para hacerse reina. Con esta marcha de corte dulce y melódico, la Banda de Las Cigarreras buscó la calle Alemanes para no parar de recitar e interpretar una marcha detrás de otra como bien merecía la ocasión.

A continuación, se interpretarían marchas como: Madre Cigarrera, Y dijo Anás… Ante Anás… El Hijo de Dios, Ante Caifás… El Hijo de Dios por la calle Hernando Colón, seguidas de María, Reina y Madre y Lux Aeterna a la altura de la Plaza de San Francisco donde se escuchaban de lejos las campanas de la Giralda replicando ante la salida de nuestra querida Virgen de la Victoria.

Se interpretaría a continuación Soberana y llegando a la puerta del Ayuntamiento Una Palabra Tuya como prólogo de Dulce Victoria nuevamente para que la disfrutaran los allí presentes después de tantas horas de espera, antes de la llegada de la Virgen de la Victoria Coronada.

Ante el saber estar y escuchar del público allí presente, la Banda siguió su curso saliendo del andén del Ayuntamiento con la marcha Silencio… Ante Herodes, el Hijo de Dios y seguida de Prendido.

Se proseguiría con la marcha Y fue Azotado y finalizando la colaboración en la apertura del cortejo a la altura de la calle Zaragoza con la marcha Al Señor de la Sagrada Cena, de Pedro Manuel Pacheco Palomo, para dejar el testigo a nuestra “Banda Chica” hasta la recogida de la procesión triunfal en la Capilla de la Fábrica de Tabacos. Un día muy especial que quedará en el recuerdo y en los corazones de todos los heramanos y devotos de Nuestra Señora de la Victoria, Madre de todos los cigarreros.

Fotografías: Salva López