Córdoba sonó a Semana Santa en su Axerquía
El primer gran acto cofrade del panorama musical cordobés en 2026 tuvo lugar en el Teatro de la Axerquía, el sábado 31 de enero, y en él tuvo el privilegio de asistir la Banda de Las Cigarreras.
Justo un día después de una gran noche de música en la Iglesia del Santo Ángel de Sevilla, poníamos rumbo a la ciudad de la mezquita para participar en un cartel que auguraba una gran tarde. En primer lugar, actuaron dos bandas cordobesas como son las de la Salud y la Redención, realizando una magnífica actuación y recibiendo el cariño del público que llenó este teatro al aire libre.
En torno a las 20 horas se alzaban las manos de nuestro director musical, Cristóbal López Gándara, para dar paso a nuestra música. Las tres primeras composiciones eran marchas que, como ocurrió el día anterior, evocan a un Martes Santo por San Lorenzo… Sonaron Amor de Madre, Dulce Nombre de María, y La otra mejilla. Esta última, por primera vez tras su estreno.
En esta ocasión, nos gustaría hacer una mención especial a los amigos de El compás de la Mancha, quienes grabaron este concierto con la calidad que podéis disfrutar en la lista de reproducción que hemos creado sobre el concierto en nuestro canal de YouTube:
Llegamos a uno de los momentos más emotivos de la noche, y es que nuestro director, Dionisio Buñuel, tomó el micrófono para dedicar las siguientes dos interpretaciones. Tal como él comentó, se trataba de Y fue azotado y Hasta siempre, Soberano, dos marchas muy especiales de nuestro repertorio, compuestas por diferentes autores de los que, en ambos casos, alguno ya no está con nosotros.
Un triste paralelismo que nuestro director aprovechó para dedicar ambas marchas a todos los cordobeses que han sufrido el accidente ferroviario de Adamuz en las últimas semanas, y que tras su interpretación fueron correspondidas con un largo y emotivo aplauso.
Tras estos emotivos momentos, continuamos con un repertorio que hizo vibrar a todos los presentes: Agnus Dei, Y en la otra orilla… Ante Pilatos… El Hijo de Dios, Soberano y Gath Shemânîm.
Sin embargo, el momento más emotivo de la tarde ya lo habían vivido previamente unos compañeros en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. En los días previos al concierto, recibimos una petición desde dicho hospital, contándonos la historia de David. Un niño que estaba ingresado a la espera de un trasplante de corazón, y que a causa de esta circunstancia no podría venir al concierto, ya que es un gran seguidor de nuestra música.
Un grupo de músicos de la banda fueron a visitar al pequeño David y a su familia al hospital, recordándole que, como decimos en Las Cigarreras, detrás de cada Azote, siempre viene la Victoria. Así pues, dedicada a David, cerramos nuestra actuación interpretando, fuera de programa, la marcha ¡Victoria! entre los aplausos de todos los presentes, que mandaron sus mejores deseos para el pequeño David.
Siempre que pisamos la bella ciudad de Córdoba nos llevamos a Sevilla un buen montón de vivencias para el recuerdo y un cariño extraordinario, que en esta ocasión no fue diferente. Que nuestra música sea siempre en vuestros corazones.