Como cada vez que se presenta la ocasión de interpretar nuestras marchas en el Auditorio de la Casa Colón de Huelva, las ganas nos invadían, porque nuevamente sentíamos que sería algo especial. La acústica a la que nos tienen acostumbrados, las tablas de ese escenario, hace que un concierto allí, desencadene en un ramillete de emociones que nos transporten una vez más a nuestra Semana grande.

Esta vez, la temática envolvía completamente nuestra Semana de Pasión, ya que interpretaríamos aquellas marchas que van dedicadas a las Hermandades que tenemos el placer de acompañar.

El acto fue presentado por el periodista onubense Adolfo Zarandieta, quien condujo con gran acierto cada uno de los fragmentos del mismo. Sus alocuciones comenzaron, como no podía ser de otro modo, por el Domingo de Ramos, episodio en el que el presentador habló sobre la Hermandad de la Sagrada Cena, por lo que la Banda, interpretó la marcha Al Señor de la Sagrada Cena. Es importante mencionar que esta marcha se interpretaba por primera vez en un concierto, después de la nueva rearmonización realizada por su compositor.

Tras esta marcha, el acto continuaba hacia la estación del Lunes Santo. Para ello sonó la marcha Inspiración, que lleva sólo un año en nuestro repertorio, ya que se estrenó en la pasada cuaresma, con una dedicatoria a la cuadrilla de hermanos costaleros del Señor del Soberano Poder, de la Hermandad de San Gonzalo. Seguidamente llegó el turno de la marcha Y dijo Anás…, otra de las marchas nuevas, por así decirlo, en el repertorio, ya que se estrenó en 2017 y recrea esa misteriosa entrada que podemos vivir cada Martes Santo, cuando la Hermandad de La Bofetá regresa a San Lorenzo.

Con esta sucesión de marchas, llegó el momento del Miércoles Santo, que fue representado, en primer lugar, a modo de preludio por Ave María, para más tarde, enlazar con Prendido, la marcha que describe, lo que acontece en el impresionante misterio de la Hermandad de Los Panaderos.

Aprovechando un inciso cronológico, se interpretó la marcha que hemos estrenado esta cuaresma, Silencio, ante Herodes…el hijo de Dios, y para completar esta simbología de nuestra Semana Santa, sonaron las marchas Luz de Misericordia y Lux Aeterna, que está dedicada al misterio del Sagrado Decreto de la Hermandad de la Trinidad, por su labor en el fomento de la donación de órganos. 

Pero Las Cigarreras no se podía despedir de Huelva, sin interpretar uno de los himnos, por los que, en los últimos años ha sido extensamente solicitada. Por ello, como colofón a este concierto, sonó Costalero del Soberano, e inmediatamente después de ésta, en vez de interpretar la Marcha Real, como suele ocurrir para cerrar los conciertos, la Banda aprovechó la celebración del día de nuestra Comunidad Autónoma, para interpretar sobre el escenario, el Himno de Andalucía.

Con este hermoso broche, las emociones afloraron dejando amplias sonrisas de satisfacción sobre las caras de los asistentes, que mostraron su agradecimiento con un sonoro y caluroso aplauso. Una vez más, Huelva, demostraba el inmenso cariño que siente hacia Las Cigarreras, el cuál podemos decir con total certeza, que es y seguirá siendo mutuo.