El viernes 11 de enero de 2019 y con motivo del 40ª Aniversario fundacional de la formación, tuvo lugar en la sede de Las Cigarreras un acto histórico para la vida de nuestra banda. Y es que, desde ese mismo día, quedaron bendecidas las instalaciones donde nace nuestra música. Sin duda, fue una jornada especial y emotiva, que quedará en el recuerdo de todos los cigarreros y los invitados que asistieron al acto organizado con tanto cariño e ilusión por nuestra comisión del 40º Aniversario, encabezada por Raúl Castizo.

La misa de bendición estuvo oficiada por el Reverendo Don Álvaro Montilla, quien perteneció a Las Cigarreras como cornetista algunos años atrás y a quién desde estas líneas agradecemos tanto cariño y disposición por su banda. La cita, que tuvo un ambiente familiar, estuvo marcada por varias sorpresas.

En torno a las 21:15 horas, Don Álvaro entonaba sus primeras palabras frente a nuestros banderines, guiones insignia de los compases de la música cigarrera. Tras la lectura de la palabra de Dios y algunas intervenciones de varios compañeros, el acetres empezaba a verter agua bendita por las dependencias de nuestro local,  siendo este uno de los símbolos más significativos del proceso y el que culmina el mismo. Tras ello, el azulejo con la leyenda que rememora la efemérides fue descubierto, arrancando un cariñoso y emotivo aplauso de todos los allí presentes.

Acto seguido tendría lugar el “nombramiento” de tres de las salas que componen nuestras instalaciones.

En primer lugar, la escuela de música fue bautizada como “Escuela de Música Manolo Pardo”. Cabe destacar que la familia del Maestro fue la encargada de descubrir el vinilo que envuelve la puerta de la sala, germen del futuro de la música de Las Cigarreras.

Después de esto, la atención se centraba en el salón de ensayos de nuestra banda cantera, la Banda Sagrada Columna y Azotes. Junto a su entrada, un azulejo en memoria de nuestro compañero Mario González, daba el nombre de “Sala de ensayos Mario González Camacho” al espacio donde ensayan los más jóvenes de nuestra asociación. Aunque Mario siempre estará en los corazones de los que, como la persona que escribe, compartimos filas con él en Sagrada Columna y Azotes, este azulejo recordará todo el cariño, pasión y entusiasmo que dejó en vida por la música de Las Cigarreras. “Rezamos por ti”.

Momentos después, el que fuera director y fundador de Las Cigarreras, Antonio González Ríos, descubría el azulejo que daba nombre al salón de ensayos de Las Cigarreras. Como no podría ser de otra forma, este azulejo bautiza el espacio como “Sala de ensayos Antonio González Ríos”. Sin duda, un merecido homenaje a nuestro querido Antonio, referente e historia viva de todos los que disfrutan y viven la música cofrade.

Como colofón al acto, tuvo lugar un ágape donde todos los presentes, representaciones de instituciones y todas las Hermandades a las que acompañamos, pudieron disfrutar de un rato de convivencia, compañía y tertulia cofrade.

Sin lugar a dudas, una jornada especial y emotiva, que supone el pistoletazo de salida a un año histórico e ilusionante para los amantes de la música cofrade, la Semana Santa y todos esos personas que aman y construyen día a día lo que hoy es Las Cigarreras.