23 de noviembre de 2017

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La ocasión lo merecía: Las Cigarreras a la luz de la luna

La ocasión lo merecía: Las Cigarreras a la luz de la luna

La ocasión lo merecía, y es que desde días antes, ya el cariz de los ensayos era distinto. Se respiraba esa solidaridad que conlleva la música y que, sin pedirla, hace que todo fluya, por una gran causa. Era un concierto exigente, “Las Cigarreras a la luz de la luna”, por ello, el repertorio se preparó con esmero, la ocasión lo merecía. Había muchos seguidores que ansiaban escuchar aquellos temas, que durante varios años llevaba derramando Las Cigarreras en sus conciertos de, “fuera de temporada”.

Al llegar al punto de encuentro, la Plaza del Pilar, se encontraba repleta. Unos tomaban algo para refrescarse, otros iban calentando con sus instrumentos y otros simplemente aguardaban junto a gran cantidad de familiares y amigos que se habían acercado hasta la localidad para acompañarnos en nuestra colaboración en el concierto benéfico para David Gutiérrez Palacios.

Cuando todo estuvo preparado, comenzamos el pasacalles. Con marchas como Nos vemos a las siete o Por si acaso sonaban por las calles de Almadén haciendo sentir la curiosidad de aquellos vecinos que no habían oído hablar del evento, y que al escuchar los tambores se asomaban a sus balcones y puertas para saber qué ocurría en sus calles. Continuaban los sones clásicos con Centuria Romana y levantó algún aplauso la interpretación de The Final Countdown, más conocida por los almadenenses. Tras el pasacalles, llegamos a la última calle: la que subía hasta El Coso, donde la luna nos esperaba, para una noche llena de emociones.

Mientras terminaba de entrar el público, era el momento idóneo para comentar los últimos detalles; ese solo, ese dúo o esa entrada a contratiempo, que se había practicado en los ensayos. Para entrar a la plaza, se eligió, muy a propósito, una marcha con marcado carácter de pasodoble,  Ahí vienen los del Perdón, que consiguió arrancar de los tendidos los primeros “óles”. Con ella, hicimos la “vuelta al ruedo”, y en el paseíllo, pudimos notar el cariño de un público que estaba dispuesto a disfrutar.

Llegó el momento de sentarse, los músicos se acomodaban para lo que se avecinaba. Un escenario de albero nos marcaba las pautas de este concierto que comenzó con Cigarreros por la gracia de Dios, la obra dedicada a los componentes de la banda y con la que se iniciaba nuestra  actuación. Minutos después, daba comienzo la primera parte del concierto, titulada, Música de Pasión, en la que la banda quiso conmover al público con aquellas marchas que se habían estrenado durante la cuaresma, sonaron Y dijo Anás…, Inspiración o Lux Aeterna, junto a composiciones estrenadas también en años anteriores como Prendido o Ante Caifás, el Hijo de Dios, que consiguieron emocionar a los asistentes.

En la segunda parte,  los temas irían relacionados con la Música andaluza y las Bandas Sonoras. Por  un lado, sonaron obras como De Sanlúcar, Salmarina, unas sevillanas del grupo gaditano, dos temas a modo de pasodoble y fandango adaptados por la banda, como son Carmen la Cigarrera y El fandango Cigarrero. También se pudo escuchar un tema con el que nos quisimos acordar de Camarón, gran personaje del flamenco: La leyenda del tiempo.

Más tarde, el concierto adoptó un perfil más cinéfilo y fantástico, cuando aquellas tablas sirvieron de acústica perfecta para la interpretación de Gonna fly now, el tema principal de la película Rocky, Parade of the charioteers , la banda sonora de la película Ben Hur, o el tema que nos sirvió para despedir el concierto, que fue el fragmento de la banda sonora de la famosa saga Stars Wars: The throne room, con el que el público enloqueció agradeciendo con un sonoro aplauso.

Llegados a este momento, los padres de David quisieron salir al centro de la plaza para agradecer a todos la asistencia al acto y explicar algunos de los logros que ya se habían conseguido. También nuestro director, Dionisio Buñuel, se acercó para elogiar el enorme cariño mostrado por el público. Como no podía ser menos, quisimos agradecer este cariño a través de la música, por lo que como broche al acto se interpretarían Amor de madre, y Jackson eternal.

Con esto se dio por finalizada una noche emotiva, llena de momentos de pasión y fantasía, donde la luna fue testigo de la solidaridad que es capaz de mostrar la música de Las Cigarreras.

Sobre el autor

Redactor. Componente en la cuerda de trompetas.

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